
Luis Ortiz
La Iglesia Católica exhortó a los fieles a asumir la Cuaresma como una etapa de renovación interior y responsabilidad con los demás, al comenzar este periodo litúrgico que inició con la celebración del Miércoles de Ceniza.
El sacerdote Aurelio Mojica Limón explicó que, después de recibir la ceniza, los creyentes inician un proceso espiritual que invita a revisar la propia vida.
Señaló que prácticas como la oración, el ayuno y la penitencia suelen dejarse en segundo plano por el ritmo cotidiano, pero en estas semanas cobran un sentido especial.
Asimismo, recordó que el mensaje del Papa Francisco para este tiempo litúrgico hace un llamado a la escucha, al sacrificio y a la unidad como comunidad.
Detalló que escuchar significa abrir el corazón al sufrimiento ajeno, estar atentos a quienes atraviesan dificultades y no permanecer indiferentes.
En cuanto al ayuno, subrayó que no se limita a dejar de comer ciertos alimentos, sino que implica una actitud interior de desprendimiento y reflexión.
Sobre el significado de la ceniza, aclaró que no se trata de un rito con efectos automáticos, sino de un símbolo profundo que invita a mirar hacia dentro y replantear el rumbo personal.
“La ceniza nos recuerda nuestra condición humana, nuestra fragilidad. Es una invitación a reconocer errores, a cambiar actitudes y a preguntarnos qué huella queremos dejar en nuestra vida y en los demás”, expresó.
