
El Carnaval de Veracruz arrancó… y arrancó como en sus mejores tiempos.
Multitudes en el bulevar, ambiente familiar y entusiasmo desbordado. Y sí, hay apoyo al bolsillo, pero hay que decirlo bien: los urbanos gratuitos son únicamente los camiones Ulúa, no todos los urbanos,así lo dijo la gobernadora de Veracruz ,Rocío Nahale.
Ese servicio especial está operando sin costo durante los días de fiesta para facilitar el traslado de las familias.
Dato preciso, porque en política los detalles cuentan.
Mientras suenan las comparsas y la batucada no para, la alcaldesa de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo, no soltó la pala. Porque entre desfile y desfile arrancó con trabajos de bacheo en zonas donde —según vecinos— nadie se había metido en más de 20 años.
Ahí está el mensaje: cuando se quiere trabajar, se puede. Aunque haya fiesta.
La presidenta municipal recorrió el fraccionamiento La Florida, en Tejería. Los vecinos no solo saludaron, agradecieron. Y eso no es menor. Dos décadas sin atención pesan. También vienen acciones en Adalberto Tejeda, J. B Lobos , Mata de Pita, acceso a Bonaterra y toda la zona de Florida.
Carnaval sí. Pero chamba también.
En Boca del Río la escena fue distinta. La alcaldesa María Josefina Gamboa Torales salió —ahora sí acompañada por sus ediles— a recorrer la calzada Lázaro Cárdenas.
¿El objetivo? Atender quejas por ocupación indebida de espacios públicos.
En corto: comerciantes que se extienden más allá de su local y el peatón termina caminando en la calle.
Ahí estuvo Mary José Gamboa, escuchando y marcando orden. Gobernar también es poner límites.
Mientras tanto, en Medellín el amor dio la nota: 108 parejas dijeron “sí” en las bodas colectivas celebradas en el salón Aremeni, en Playa de Vacas.
Evento organizado por el DIF municipal que encabeza Jessica Durán, en coordinación con el Registro Civil a cargo de Luis Enrique Izaguirre y con el respaldo del alcalde Samuel Acosta.
Ciento ocho historias formalizadas. Nada mal.
Y de vuelta al puerto.
Protección Civil supervisó los 3.5 kilómetros de gradas instaladas sobre el bulevar Bulevar Manuel Ávila Camacho para garantizar seguridad y orden en plena fiesta.
El Carnaval vive un repunte que recuerda otros tiempos. Mucha gente, buena organización y coordinación con el estado.
Fiesta sí. Pero el gobierno también.
