
Rafa Ramirez
La tensión laboral escaló en el puerto de Veracruz luego de que trabajadores sindicalizados de la Universidad Veracruzana salieran nuevamente a las calles para denunciar que la oferta salarial de la institución mantiene a cientos de empleados con ingresos inferiores al salario mínimo.
A lo largo de la avenida Independencia, integrantes del Sindicato Estatal de Trabajadores al Servicio de la Universidad Veracruzana (SETSUV) dejaron en claro que no aceptarán un ajuste simbólico. La base trabajadora exige un incremento del 20 por ciento al salario base, al considerar que cualquier cifra menor perpetúa la precarización laboral.
Juan Alfonso García Ruiz, coordinador de la Comisión de Prensa y Propaganda del SETSUV en la región Veracruz y académico de la Facultad de Administración, advirtió que la propuesta universitaria resulta inaceptable, pues se limita a un aumento del 4 por ciento directo al salario y apenas un 2 por ciento a prestaciones, insuficiente para alcanzar el mínimo legal vigente.
El dirigente subrayó que, pese a la inconformidad generalizada, el conflicto aún se mantiene en la mesa de negociación, ya que el estallamiento de huelga fue aplazado para permitir a la Universidad justificar su situación financiera.
Recordó que el emplazamiento a huelga estaba fijado para el 2 de febrero conforme al contrato colectivo, sin embargo, por solicitud de las autoridades universitarias, se concedió una prórroga hasta el 5 de marzo, plazo que los trabajadores consideran clave para definir el rumbo del conflicto.
El SETSUV representa a más de 3 mil 500 trabajadores en el estado, de los cuales alrededor de mil 500 se concentran en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río. La movilización avanzó por el primer cuadro de la ciudad, incluyó un plantón frente al Palacio Municipal y continuó hacia el Tranvía del Recuerdo, en una señal clara de que la inconformidad no se detendrá.
