
**Entre aumento del transporte , discursos suaves y oportunistas tardíos**
Por Rafa Ramirez
Bueno, pues resulta que en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río sí amanecimos con aumento al pasaje.
Lo que costaba 9 pesos hoy ya vale 12, y en el caso del transporte ULUA, que cobraba 15 pesos, ahora ya cuesta 18.
Hacia la zona de Tejería y Jamapa, el incremento también pegó: dos y hasta tres pesos más al bolsillo del usuario, con las mismas unidades viejas de siempre.
Las unidades siguen siendo las mismas carcachas de hace 15 años, con asientos rotos, ventanas que no suben y choferes que manejan como si llevaran prisa para chocar.
Los permisionarios, eso sí, sacaron el argumento de cajón: “teníamos 15 años sin aumento”.
Ajá… y también llevan 15 años sin meterle mantenimiento, sin renovar unidades y sin capacitar operadores. Pero eso nunca lo dicen. Tampoco recuerdan los muchos, muchísimos accidentes donde el transporte público ha estado involucrado. Ahí la memoria es selectiva.
Desde el Palacio de Gobierno, la gobernadora de Veracruz Rocío Nahle salió muy suavecito, casi en puntitas, a decir que rechaza el aumento y que es ilegal en Veracruz y Boca del Río, porque —dice— no está autorizado.
Pidió a la ciudadanía denunciar las rutas y unidades que cobren de más… marcando al 089.
Y aquí viene el chiste:
La gente sí marca, pero nadie contesta.
Y aunque contestaran, ese número ni siquiera es para ese tipo de denuncias. Es como mandar a apagar un incendio con un silbato.
Mientras tanto, en Boca del Río el enojo empezó a hervir. Hubo quienes querían bloquear el puente, un desfogue clave para el sur del estado.
La alcaldesa Maryjose Gamboa salió a poner orden: dijo que entiende el coraje, pero que las libertades se respetan siempre y cuando no afecten a terceros, y que no es justo que los boqueños paguen los platos rotos de algo que no es responsabilidad del ayuntamiento.
Hubo diálogo, no hubo bloqueo… y el problema sigue exactamente igual.
Y como cereza del pastel, apareció Movimiento Ciudadano, ese partido que en Veracruz suele hablar poco… y tarde.
Ahora sí, ya con el aumento aplicado, anuncian que van a promover un amparo.
Luis Carbonell de la O calificó el incremento como un golpe a la economía familiar. Y no se equivoca. El detalle es que su pronunciamiento llega cuando el golpe ya entró, cuando en Xalapa, Veracruz, Boca del Río y otras zonas del estado el cobro ya es un hecho.
Así están las cosas:
Un transporte más caro, viejo e inseguro.
Autoridades que rechazan el aumento pero no lo frenan.Líneas de denuncia que no funcionan.Y partidos políticos que quieren colgarse del enojo ciudadano cuando el coraje ya está en la calle.
El pasaje subió.
Las carcachas siguen rodando.
Y el usuario, como siempre, está pagando más por menos.
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