
Luis Ortiz
Aunque en el municipio de Veracruz la percepción de sismos suele ser menor en comparación con otras regiones del país, esto no se debe a que el suelo arenoso “absorba” los temblores, sino a la ubicación geográfica del estado, explicó el experto inmobiliario Pedro Fernández Martínez.
Detalló que Veracruz se encuentra alejado de las principales zonas sismogénicas del país, localizadas en el Pacífico mexicano, particularmente en estados como Guerrero y Oaxaca, donde la interacción de placas tectónicas genera la mayor actividad sísmica. “La distancia con respecto al epicentro es el factor determinante para que los movimientos se sientan más débiles. Aunque no estemos en una zona de alta recurrencia, la prevención y la calidad estructural siguen siendo clave para reducir daños ante un evento sísmico”.
Fernández Martínez aclaró que el tipo de suelo predominante en la zona conurbada de Veracruz, caracterizado por ser arenoso y aluvial, no reduce la intensidad de un sismo, sino que, por el contrario, puede amplificar las ondas sísmicas.
“Los suelos blandos tienden a prolongar el movimiento, lo que puede incrementar el riesgo estructural si no se construye adecuadamente”.
Admitió que existe una creencia generalizada entre la población de que en Veracruz “no tiembla” debido a las condiciones del terreno, lo cual es un mito.
“Los sismos sí ocurren y se han registrado históricamente, la diferencia es que la mayoría son de baja percepción, pero eso no elimina el riesgo”.
El experto inmobiliario enfatizó la importancia de que los desarrollos habitacionales y comerciales en la región cumplan con las normas de
